El trauma es una condición de salud pública que genera altos índices de mortalidad, con incidencia mayor en países de ingresos medios y bajos, debido al número de accidentes de tránsito que se presentas y al acceso limitado a tratamientos y tecnologías, sin embargo, la tendencia en países de ingresos altos es de disminución y de manera proporcional aparece la tasa de letalidad. A nivel global, se estiman que las lesiones traumáticas mayores son responsables de más de 5 millones de muertes al año y de 3 millones de lesiones no mortales, pero con algún grado de severidad, afectando principalmente la población entre 20 – 30 años, en muchos casos asociados al consumo de alcohol y de sustancias psicoactivas, lo cual produce un impacto económico al sistema de salud y a las condiciones familiares por lo años de vida saludables perdidos en este grupo etáreo. Según el observatorio de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, en año 2024 hubo 8271 personas fallecidas víctimas de accidentes de tránsito y en lo que va corrido de este año hay un aumento del 5% en la incidencia de víctimas fatales, siendo las personas que se desplazan en motocicletas y los peatones los de mayor riesgo de colisión. El departamento de Córdoba ocupa el segundo lugar en número de eventos traumáticos, con mayor frecuencia de lesiones los días del fin de semanas y en las horas al final de día. Estos datos vienen siendo relacionados con la percepción de la población y el número de colisiones menores y traumas de mayor severidad, por lo cual nos atrevemos a hacer solicitudes para reducir las situaciones relacionadas para la presentación de eventos catastróficos, con mejor acceso a las medidas preventivas para la protección, mejoran el nivel de conocimiento de las señales de tránsito, entrenamiento para el uso de los elementos de protección y de exigir el respeto por las señales de tránsito, de esta manera hacen el tráfico vehicular más amigable, se reducen las perdidas de los seres queridos y el costo para los sistemas de salud. En la región Caribe, solo la mitad de los conductores de motocicletas usan casco y el 13% de los acompañantes lo hacen, mientras que en otras regiones por las medidas de control es usado hasta en el 90% de los viajeros, lo cual resulta en mayor severidad de las lesiones y el número de vida humanas perdidas.
El peso invisible del rebusque
En Montería, la informalidad laboral sigue siendo una herida abierta. En la tercera posición de las ciudades con mayor informalidad laboral en el país, suma más de 116 mil personas como informales que sostienen la economía local sin la protección de un contrato ni el...



